La Arqueología Oculta De Nayarit: Sitios Antiguos Más Allá De Las Playas
Cuando se piensa en Nayarit, es fácil imaginar playas de arena dorada, pueblos costeros, selvas y el azul del Pacífico. Sin embargo, mucho antes de que existieran los destinos turísticos actuales, estas tierras fueron habitadas por diversas sociedades que dejaron huellas de su vida, sus creencias y sus relaciones comerciales.
Hoy, algunos de esos vestigios permiten descubrir una faceta menos conocida del estado: su extraordinario patrimonio arqueológico.
Los Toriles: Una Ventana Al Nayarit Prehispánico
El sitio arqueológico de Ixtlán del Río, conocido como Los Toriles, es actualmente la única zona arqueológica de Nayarit abierta como tal para visita pública y constituye uno de los lugares más importantes para comprender la historia prehispánica de la región.
Ubicado cerca de la ciudad de Ixtlán del Río, el asentamiento se desarrolló durante varios siglos. De acuerdo con el INAH, su ocupación comenzó durante el periodo Clásico, posiblemente alrededor del año 400, y continuó hasta el Posclásico y la llegada de los españoles.
El complejo sorprende por su escala. Se distribuye sobre terrazas adaptadas a las pendientes naturales del terreno y comprende al menos 14 conjuntos arquitectónicos, cuatro grandes plazas y 93 montículos en una superficie de más de 80 hectáreas.
Pero su elemento más llamativo es, sin duda, su edificio circular.
El Misterioso Templo Circular
Entre las estructuras de Los Toriles destaca un templo circular tradicionalmente asociado con Ehécatl-Quetzalcóatl, una figura relacionada con el viento en la tradición mesoamericana.
La estructura tiene aproximadamente 24 metros de diámetro y cuatro metros de altura. Su diseño circular es excepcional dentro de la arquitectura mesoamericana del occidente de México y constituye uno de los elementos que hacen único al sitio.
Al caminar entre sus plazas y estructuras, resulta posible imaginar un asentamiento mucho más activo de lo que las ruinas actuales podrían sugerir: espacios ceremoniales, edificios administrativos y áreas donde distintas actividades sociales se desarrollaban alrededor de las plazas.
Las Tumbas De Tiro: El Mundo De Los Muertos
La arqueología de Nayarit también ofrece pistas sobre cómo algunas comunidades concebían la muerte.
En diferentes regiones del estado se han encontrado evidencias de la llamada tradición de las tumbas de tiro, una práctica funeraria característica del occidente de México. Estas tumbas consistían en cámaras subterráneas a las que se llegaba mediante un pozo vertical. Algunas contaban con una sola cámara y otras con varias.
En Nayarit se han documentado ejemplos en lugares como Santa Catarina, en el municipio de Ixtlán del Río, y La Playa, en el municipio serrano de La Yesca. Las ofrendas encontradas incluyen vasijas, ollas, figuras humanas y animales, herramientas de obsidiana, objetos de concha y otros elementos cuidadosamente elaborados.
Estos objetos son mucho más que piezas antiguas. Ayudan a los investigadores a reconstruir aspectos de la vida cotidiana, las creencias y las diferencias sociales de las personas que habitaron la región.
Cerámica Que Cuenta Historias
Una de las mayores riquezas arqueológicas de Nayarit se encuentra en su cerámica.
Las piezas recuperadas incluyen representaciones de personas, animales, plantas, viviendas y escenas relacionadas con la vida cotidiana. Algunas ofrecen detalles sobre las actividades, objetos y formas de convivencia de las sociedades prehispánicas.
En Los Toriles también se han identificado expresiones relacionadas con la tradición Aztatlán, conocida por su presencia a lo largo de una amplia zona de la costa occidental de México.
Para los viajeros, observar estas piezas en un museo puede ser una manera fascinante de acercarse a una época de la que no existen fotografías ni relatos escritos contemporáneos.
Una Región Conectada Por El Comercio
La antigua Nayarit tampoco estaba aislada.
Los Toriles formó parte de una red comercial conocida por el INAH como la Ruta del Cobre, que comunicaba mediante la costa del Pacífico el suroeste de lo que hoy es Estados Unidos con regiones del centro y sur de Mesoamérica.
Este dato cambia la manera de imaginar el pasado de Nayarit. Los pueblos que habitaron la región no solamente desarrollaron sus propias tradiciones, sino que también participaron en intercambios y contactos con otras sociedades.
Los materiales arqueológicos encontrados en diferentes puntos del estado, incluyendo objetos de obsidiana, concha y cerámica, ayudan a demostrar la importancia de estas conexiones.
El Museo Que Ayuda A Reconstruir El Pasado
Para quienes desean profundizar en esta historia, el Museo Regional de Nayarit, en Tepic, reúne una importante colección arqueológica relacionada con las antiguas sociedades del territorio.
Entre sus exhibiciones se encuentran representaciones y materiales asociados con las tumbas de tiro, incluyendo piezas procedentes de Santa Catarina y La Playa. También se presentan elementos relacionados con diferentes etapas de ocupación prehispánica de Nayarit.
Visitar el museo antes o después de recorrer Los Toriles puede ayudar a poner en contexto lo que se observa sobre el terreno.
Un Nayarit Mucho Más Antiguo De Lo Que Parece
La arqueología revela que la historia de Nayarit no comenzó con la llegada de los españoles ni se limita a sus pueblos coloniales.
Debajo de sus paisajes actuales existen historias de comunidades que construyeron centros ceremoniales, desarrollaron complejas tradiciones funerarias, crearon extraordinarias piezas de cerámica y participaron en redes comerciales que atravesaban grandes regiones del occidente de México.
Para el viajero que quiera ir más allá de las playas, lugares como Los Toriles y las colecciones arqueológicas de Nayarit ofrecen otra forma de conocer el estado: siguiendo las huellas de quienes vivieron aquí siglos antes y descubriendo cómo sus tradiciones todavía forman parte de la identidad cultural de la región.
Explorar esta dimensión arqueológica es, en muchos sentidos, viajar por un Nayarit que permanece oculto a simple vista.